lunes, 18 de febrero de 2013

The Master (Dir. Paul Thomas Anderson, 2012)



The Master
(Dir. Paul Thomas Anderson, 2012)

Personalmente, cada vez que me entero de una nueva película del director Paul Thomas Anderson está por estrenarse,  no puedo evitar emocionarme. Este director estadounidense lleva apenas 6 películas en 15 años pero cada una de ellas es un ejemplo de alta calidad en cine. El pasado 2012, Anderson estrenó su sexta producción titulada “The Master” protagonizada por Joaquin Phoenix y Phillip Seymour Hoffman. Por primera vez, el resultado no es del todo satisfactorio y, si usted, amable lector, me acompaña en esta travesía, podremos encontrar las razones por las que esta película muy seguramente esté destinada al olvido.

“The Master” trata sobre, Freddie Quell, un exveterano de guerra, interpretado por Phoenix, quien experimenta las vicisitudes de readaptarse a la sociedad después de la serie de eventos traumáticos que significó estar en el campo de batalla. En uno de sus tantos desvaríos, accidentalmente conoce a Lancaster Dodd, interpretado por Seymour Hoffman,  un pseudocientífico que se ha dedicado a crear una corriente filosófica conocida como “La Causa” y disfruta de unos cuantos seguidores. Dodd ve en Freddie una oportunidad de probar que los principios de “La Causa” funcionan y que son capaces de volverlo a la normalidad o al menos de convertirlo en un individuo socialmente funcional.

La historia básicamente se desarrolla en torno a esta relación, la cual por momentos se vuelve interesante e incluso bastante entretenida cuando el duelo de actuaciones entre estas dos figuras logra cierta intensidad. Joaquin Phoenix brinda uno de los mejores papeles de su vida y Hoffman, quien evidentemente está acostumbrado a trabajar con el director, desarrolla su típico papel de manera excelente. El detalle que afecta directamente la película es el desarrollo de la trama, aún cuando Anderson ofrece por lo general un ritmo lento y pausado en sus películas también nos tiene acostumbrados a presenciar giros inesperados y sorpresas dramáticas las cuales, debo decir con pesar, en esta producción simplemente no se dan.

El nulo crecimiento de la trama acaba definitivamente con las actuaciones, la fotografía e incluso el atractivo tratamiento estético de la película. Los protagonistas al final se encuentran justo en el lugar donde comenzaron y ni Freddie Quell, ni Lancaster Dodd, quienes son perfectamente la contraparte uno del otro, logran retroalimentarse y salir adelante.  El charlatán y el inadaptado quedan como tales a lo largo de toda la película. Quizás esto es una cruda propuesta de parte del director, sin embargo, el público difícilmente lo entenderá y no podrá ser capaz de terminar lo que yo llamaría, el primer fracaso de Paul Thomas Anderson.

Será una lástima ver como “The Master” se pierde en el olvido. La película se ensimisma tanto en su trama que se olvida del público y termina ofreciendo un producto sumamente lento y aburrido. Eso si, con muy buenas actuaciones, pero aburrido al final.

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